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BERLIN 2009 1/4 29 septiembre, 2009

Posted by jmorsa in Viajes.
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Berlin era la propuesta más apetecible y no solo por descarte

No sé si por casualidades de la vida, o dejadez de Chema Urunuela –productor del programa Palabra por Palabra-, pero después de decidir entre Segundo y yo que nos íbamos a mediados de septiembre al Balneario de Puenteviesgo –como sabéis, nuestro merecido premio- y que nos den como se suele decir “con las puerta en las narices”,  por culpa de haberse ido de vacaciones y no dejar ningún responsable a cargo, embajonados por no irnos por culpa de la responsabilidad de tve, nos pusimos a ver un viaje que superara nuestra sed de frustración y así fue, como comenzó nuestro viaje.

¿Por qué Berlin? Porque quitando Londres y Paris –que hace relativamente poco que las he visto y me hacía cero volver- y Roma y Lisboa –que también conocíamos los dos como para ir-, Berlin era la propuesta más apetecible y no solo por descarte, sino por interés; dado que tanto “Second” como yo estábamos interesados en ir desde hacía “beaucoup” de “time”.

Así que después de plantearnos cuál sería la mejor fecha para ir que no nos alterara el periodo de corrección de exámenes –sobre todo a Segundo, dado que yo ya sabía que estaba aprobado-, elegimos  6 días de los cuales, uno solo seria para ir a dormir y otro saldríamos “in the morning” por lo que en total serías por decirlo así cuatro días hábiles.

Después de papearnos alguna que otra guía en la Fnac o la casa del libro, y pillar la guía que suelo coger para este tipo de viajes; Guiarama –telepromo- señalamos en ella aquellas cosas que más nos llamaban la atención con el fin de ver aquellos itinerarios mejor para día, además Segundo que es muy “clever” en esto de lso viajes se puso a ver cosas gratis por Berlín además foros –lo adoro, porque Segundo es igual que yo en esto de querer verlo todo, jaja- usamos una nueva técnica que hasta ahora nunca había usado en mis viajes; el Google Earth.

La técnica del Google Earth, consistía básicamente en ver con este sistema los lugares que íbamos a ver, y de paso si había alguna foto cerca del sitio echar un vistazo también, por si las moscas, de esa manera por ejemplo dimos con la casa pintada, una casa capitalista digo ocupa menos conocida que la típica de Tacheles, que a mi juicio, no sé si por dentro, pero por fuera merecía mucho más la pena. Así que una vez ya asegurados de todos aquellos puntos que veríamos, empezamos a trazar zonas que veríamos por días allí, aunque luego en la práctica acabarían por romperse y reorganizarse de otra forma –mismo da que da lo mismo-, quedando las zonas como aparecen en el mapa de la imagen que encabeza este post –by Segundo-.

Para los curiosos, el viaje nos salió por unos 200 euros persona con la compañía Easyjet –podría haber salido más barato, pero que esperabais con una semana de antelación-, pero si cogéis con antelación puede que os salga con 50 o 100 € de diferencia, aún así sigo diciendo que para reservar con una semana, y a las puertas de elecciones, y posteriormente 9 de noviembre –aniversario de la caída del muro- no está nada mal.

En lo que concierne al alojamiento, cogimos un Hostal a unos 10-15 minutos del centro –entendiendo centro de Berlín como la Alex –de la que hablaré posteriormente- , regentado por góticos que nos miraban mal, por lucir camisetas de Jerry –ver fotos- llamado Dark Hostel, en donde 4 noches nos salieron por unos 160 los dos, en plena estación tanto de metro como tren de Frankfurter Allee -pa más señas-.

1º Día

Después de la primera noche en el Dark Hostel -de milagro, dado que el bedel encargado de darnos un manojo de llaves con mil colores para que entramos en nuestra habita no sabía ni papa de inglés y se ocultaba tras una cortina cuando le decías “hello”-, que a pesar de las malas caras de sus dueñas cuando pagabas el “check in” y ser gótico, tenía una habitación bastante mona: con cortinas naranjas, visillos de tul transparentes –ains que fino me ha quedado- y muebles como no; negros, nos pusimos rumbo a nuestra ruta del día –antes de lo pensado, porque Segundo es despertarse a las 6:30 de la mañana y ya no se duerme ni retoza como yo, que soy una marmota que siempre quiere 5 minutos más-:

Después de llegar al centro neurálgico del Berlín oriental –alexanderplatz– a la que apodamos Alexander ¡plas! –broma que solo pillará segundo y la gente que me pida explicaciones en persona- a la que llaman LA ALEX y pedirnos un Baguel –una rosca de pan con tortilla, bacon y tomate súper buena- y un Café en el Burger y sacarnos las primeras fotos de la mañana en torno a la  Fernsehturm –torre de televisión a lo pirulí- nos fuimos andando haciá nuestra primera parada.

ISLA DE LOS MUSEOS: -o, en alemán, “Museumsinsel”– es el nombre de la mitad septentrional de la Spreeinsel, una isla en el río Spree, en el centro de la ciudad recibió su nombre de varios museos de renombre internacional que hoy ocupan la totalidad de la mitad norte de la isla y por unos 7 euros si eres avispado y lo piden en caja, puedes hacerte con la entrada de todos los museos en los que se encuentran; El Museo antiguo –“Altes Museum”-, el primer museo público de Prusia, su monumental arquitectura clásica lo hace fácilmente reconocible, en el se  albergan colecciones de antigüedades griegas y el Museo Egipcio, y donde nos desquiciamos para encontrar a la Nefertitti, pero no por lo grande –porque es más bien pobretón en cuanto estructura-, sino porque se la habían llevado y de ella solo quedaban las reproducciones en la tienda del museo en donde claro, para no decir que no la habíamos visto, nos hicimos las oportunas fotos, jeje.  El Museo nuevo“Neues Museum”-, La Galería nacional antigua“Alte Nationalgalerie”- que cobija a la mayor colección de pintura y escultura alemanas del siglo XIX, así como excelentes adquisiciones de notables maestros de esa época: Cornelius, Overbeck, Menzel, Monet, Renoir, Degas o Rodin –del que pasamos-, el Museo Bode –cerrado por reformas hasta el 2010-, y el  Museo de Pérgamo, que aloja impresionantes colecciones de antigüedades, el Museo del Medio Oriente y el de Arte Islámico con piezas de altísima calidad y que nos dejaron flipado de la cantidad de espolios que pudieron hacer los alemanes años a como el propio altar de Pérgamo y la Puerta de Ishtar. En lo que a mí respecta el que más me gustó.

CATEDRAL: nunca ha sido una catedral en el sentido estricto de este término, dado que esta Catedral no ha alojado nunca a un obispo católico, pasamos de entrar pero no pudieron faltar las fotos típicas, para decir que habíamos estado, la entrada costará 4 euros y dicen –no hay nada que lo afirme- que está inspirado en San Pedro de Roma, cosa que por fuera se ve, por dentro ni idea.

Universidad Humboldt: Con el nombre del segundo descubridor de la Habana –se ve que se perdió algún día la Habana y la tuvieron que encontrar otra vez- es la más antigua de esta ciudad, hice de alumno poniéndome la mochila de segundo y entrando a ritmo del “hallo” típico, para moverme por sus pasillos, me llamó la atención sus pupitres a lo cuéntame y la cacho cafetería.

NIKOLAI VIERTEL: Este pequeño barrio, situado a las orillas del río Spree es un rincón inolvidable de Berlín. Su centro es la iglesia medieval de San Nicolás –“Nikolaikirche”- y todo el barrio respira esa atmósfera antigua y tranquila que algunas veces se echa de menos en Berlín –cosa que a mí me impresionó porque es como meterte en un pueblito-. En esta zona se alzaron algunas de las casas más antiguas de Berlín antes de que fueran destruidas durante la Guerra.

FORUM MARX-ENGELS: es un parque público, el centro de Berlín, en nombre de los fundadores del socialismo moderno. Después de intentar llegar, dado que cuando elegimos esta ruta no sabíamos que los verdes haría actos de la familia y lo niños a ritmo de canciones tipo “caca-caca-du”, nos hicieron unas fotos unas italianas poliglotas que empezaron a botar cuando dijimos eso de “somos de Madrid”, así que después de huir de ellas ya que seguro planteaban seguirnos y acosarnos para que le diéramos un hijo, llegamos al ayuntamiento donde entre el bullicio las perdimos.

AYUNTAMIENTO y NEPTUNO: se le llama "rojo" por el evidente color de sus muros y no a la orientación política de los alcaldes, es una de las imágenes más conocidas de Berlín y que domina gran parte de su centro histórico. Si he puesto el Neptuno con el ayuntamiento, es porque una cosa esta al lado del otro, el Neptuno por el escultor Reinhold Begas fue un regalo del magistrado de la ciudad para Guillermo II de Alemania –nada que envidiar al nuestro, jaja-.

AQUADOM: Pensábamos que era un hotel gratuito en donde veríamos un ascensor metido en un acuario de unos 4 o 5 pisos, pero descubrimos que era un negocio del que pasamos donde te cobraban 15 euros –aun teniendo descuento- por ver eso, peces en un ascensor. Aunque sí que es destino obligado si vas con críos.

SPANDAU: No confundir con la Ciudadela de Spandau, es un barriucho recomendado por mi guía en donde se encuentra la sinagoga y la casa capitalista que no vimos hasta el día que tocaba su ruta, no por mi manera de ser, que ya me pasó en Roma –ver lo que no está programado- si no porque no sabíamos que estaba por la zona, cogimos algo de comer en un súper y nos fuimos a celebrar nuestro primer día en la capital alemana a cenar sándwich de salami y queso cerca de la torre de la televisión. Si os lo perdéis no lo notareis.

Nena – 99 Luftballons
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