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¡Choque cultural! 15 diciembre, 2012

Posted by jmorsa in Epifanias Varias, EVS.
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Culture Shock

Cualquiera que sea un poco friki -vale con que sea solo un 10%- de grandes series como Doctor Who, Star trek o en mi caso -y en mi época- Xena la princesa guerrera, a la que rendí tributo hace unos cuantos post, tienen su particular encuentro en Pasadena (Hollywood) o como ellos llaman “convención”.

En España lo camuflamos con títulos como “expomanga” o “expocomic”, pero no deja de ser un espacio limitado para que personas con intereses comunes, se vistan de sus personajes favoritos -cada cual más original- y como le dicen a Lisa Simpson cuando llega al barrio ruso ¡compren, compren!” merchandising de sus series favoritas a precios exorbitantes y buscando la pieza única e irrepetible que comprarán y no desembalarán, porque si no, perderá todo su valor y todo su encanto.

El caso de que en estas ferias, además de gente vestida de Chewbacca, Spock o Saiko Kobayakawa, están las típicas conferencias donde el director o un actor de la serie contestan a las preguntas de sus fans que empiezan con “¿en el episodio XX -entiéndase XX como un número al azar- en el minuto 15:40 -hora también al azar- (…)?” y suelen hacer referencia a un detalle incongruente de esta serie; un caballo que le cambia la mancha en el lomo, un cuchillo mal colocado que antes estaba en cinturón y luego lo saca el protagonista de Dios sabe dónde… ¿y qué hace pues el actor en estos momentos? Contestar con una sola palabra; ¡magia! –lo que resume el dicho popular de “calladito estas más mono”, jaja-. Que le cambie la camisa de color protagonista; ¡magia!, que la prota también cambie misteriosamente el peinado o incluso pase de rubia a morena; ¡magia! –incluso los Simpson hace una parodia con este tema con mi querida Lucy-.

Pues bien, ahora ustedes pensarán; ¿y todo este preámbulo para qué? Pues sencillamente, porque la gente del Servicio de Voluntariado Europeo también tiene su palabra -o mejor dicho sus palabras- para justificar todo hecho que salga un poco de madre, y la palabra es; ¡choque cultural!

Que tu jefa te obligue a cortar el césped de su casa el segundo día de empezar el voluntariado sin guantes ni herramientas y por supuesto sin ayudar o enseñarte cómo “supuestamente” lo deberías hacer; ¡choque cultural!

Que tu mentora -persona que supuestamente debe ser la que te introduzca la ciudad además de cosas como; dónde comprar, cómo moverte en transporte público, hacerte tu tarjeta de residencia o tu cuenta del banco, entre otras cosas- la conozcas escasos cinco minutos y luego nos sepas de ella cuatro meses… ¡choque cultural!

Que tus vecinos fuercen la puerta de tu jardín privado para ahorrarse 10 pasos y un giro a la derecha -exactos- para bajar al centro la ciudad; ¡choque cultural!

Que la vecina tenga las llaves de tu casa -porque es la hermana de tu jefa y ni pincha y corta en su asociación- y entre en tu casa cuando tú estés trabajando, sencillamente por cotillear o apagarte todos los radiadores; ¡choque cultural!

Que tu jefa -encima de casera-, haga cumpleaños en tu casa en donde no puedes usar mientras éstos transcurren; tu baño, cocina o tu salón usándote tus servilletas, papel higiénico y bolsas de basura que has pagado tú con tu dinero, no es morro es; ¡choque cultural!

Que la hija de tu jefa, tenga derecho celebrar su cumple en tu casa donde todos sus amigos te pintarrajean los azulejos del baño con muñequitos de carmín y pinturas de cara, se pongan a comer tu comida, pese a decirles que no es la del cumpleaños explícitamente, abran los cajones y las puertas de todos los armarios de tu casa, y no se vayan hasta las cuatro de la mañana a pesar de que te dijeron que se irían a las diez, no es mala educación es; ¡choque cultural!

Que tu jefa no conteste el teléfono, el día que se pasa de la raya su hija en tu casa, ni a llamadas y mensajes repetidos; ¡choque cultural!

Que al día siguiente -de toda esta movida, se entiende- escribas un mensaje a tu jefa al móvil porque sigue sin cogértelo con la frase “hoy es el peor día de mi voluntariado europeo, necesito hablar contigo” y que conteste un “lo siento no tengo tiempo, hablamos dentro dos días” es por supuesto ¡choque cultural! -¿Qué esperabas?- ¿para qué llamarte por si pasa algo grave?.

Que tu jefa te “invite” a volver a tu país porque “le has faltado al respeto a ella como trabajadora” –palabras literales que me dijo-, porque un día te tiras ocho horas del reloj y desde las ocho la mañana, en una cola para sacar el abono transporte en la única tienda que hay en toda la ciudad, no pudiendo ir a trabajar pero avisando de tu problema por el móvil; ¡choque cultural!

Que tengas que esperar diversos días a tu jefa en plena calle a – 5 ° centígrados una media de 30 minutos -o incluso un día una hora y media- porque ni siquiera conteste a tus mensajes de “¿todo bien?” es ¡otra vez! ¡choque cultural!

Que tu jefa te mande mil cosas y sus obligaciones -siempre sencillas como son por ejemplo corregir un texto en esloveno que has puesto en el “google translator” para no poner barrabasadas en cosas públicas como en su página web- las terminé delegando a ti, para hacer lo menos posible y aún sabiendo que no tienes ni puta idea de esloveno; ¡choque cultural!

Que los niños monten un motín en el dormitorio liándose a ostias o incluso se escape más de uno y tu jefa una vez avisada -porque siempre que puede se escaquea-, aparezca 20 minutos después, no es falta responsabilidad es ¡choque cultural!

Que tu jefa te pida el carnet de conducir para así justificar como gastos del voluntario, la gasolina de su coche, que por supuesto no es para recogerte y llevarte a trabajar; ¡choque cultural!

Que tu jefa no te envíe el “timetable” –mi horario-  de la semana en el fin de semana y tengas que mandarla un mensaje para recordárselo y te envíe la contestación a las 7 de la mañana –obviamente estando tú en la cama- para empezar a trabajar a las 8 cuando tardas cuando tardas cuarenta y cinco minutos en llegar al trabajo y encima te apuras para ser puntual –consiguiéndolo- y ella llega -viviendo a 10 minutos del trabajo-, media hora tarde, aunque no lo creáis, vuelve a ser ¡choque cultural!

Así que sí, quitando estos ejemplos que no son más que los que ahora pasan por mi cabeza pero os puedo asegurar que hay más, para aquellos que me preguntáis siempre “¿Cómo estoy?” o incluso eso de que “Se me lee bien” en los escasos comentarios que dejó a través de mis diferentes redes sociales, deciros que estar, estoy bien; sólo tengo un pequeño problema con el choque cultural.

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Comentarios»

1. Pasando el ecuador de mi EVS; mi “Medium training” « CAMINANTE NO HAY CAMINO - 2 febrero, 2013

[…] es ver cómo están yendo las cosas en tu organización, lavarte un poco la cabeza con el “choque cultural” y el modo de ser de los eslovenos, y trabajar aspectos resolución de conflictos –inviables como […]

2. Pekin express 2016 1/5 | CAMINANTE NO HAY CAMINO - 8 agosto, 2016

[…] creo que tendréis que tener en cuenta de cara a cruzar los Montes Urales a lo Marco Polo, evitando así posibles problemas y choques culturales varios.   […]


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