jump to navigation

Cuarenta años ya… 2 agosto, 2016

Posted by jmorsa in Dedicatorias?, Epifanias Varias.
Tags: , , , ,
trackback

1797357_619929968097817_8796951995981264423_n

Se dice pronto, pero cuarenta años han pasado ya desde que aquel fatídico dos de agosto en el que tras un concierto esa misma noche en la Sala Nova Olimpia de Vigo, un Seat 124 con matrícula M-2342-AX, se estrellara con la parte posterior de un carro tirado por bueyes que circulaba sin luces.

Cuarenta años, en los que una de las voces femeninas más importantes del panorama nacional de aquella época, diría adiós en la carretera C-620 a la altura del casco urbano de Colinas de Trasmonte, en Benavente, Zamora a las 5:40 de la mañana.

¿Lo recordáis? Yo no; aún no estaba ni pensado por mis padres, pero según  los periódicos de la época, en el momento del accidente iba dormida en el coche y murió de forma instantánea.

Sin embargo, crecí a la sombra de sus canciones descubiertas en un viejo LP con aquel guante de boxeo en la mano derecha, en el tocadiscos lleno de polvo del desván de la casa del pueblo de mi madre. Entre otros muchos cantautores de la época, como Mari Trini, Joan Manuel Serrat o Luis Eduardo Aute.

Evangelina Sobredo, conocida en el mundo de la canción por “Cecilia” en homenaje a Simon y Garfunkel porque el nombre de “Eva” ya estaba pillado, nos dejaba perlas musicales del estilo de la archiconocida el ramito de violetas o dama dama que junto a mi querida España se vio censurada por un régimen que decidió que era mejorhablar de una “España nuestra dormida por la siesta, de aras quietas y vendas negras sobre carne abierta” a una “España muerta”, o que era mejor pecar en el tercer mandamiento (santificarás las fiestas) que con el sexto (no cometerás actos impuros).

Hay quien dice que su éxito se debe sólo a morir joven; a los 27 años como otros tantos artistas de la talla de Nino Bravo –sí, yo tampoco lo echaba esa edad-, Jimi Hendrix, Kurt Cobain, Amy Winehouse y otros tantos del llamado Club de los 27 que como yo en su día creerían que no sobrepasarían esa edad y acertaron de lleno en el clavo.

Soñaba con ser equilibrista pese a ser hija de un militar y diplomático gallego y pese a que éste quisiera que se dedicara a estudiar derecho y no como hizo, dedicarse por completo a la música y a componer sus propias letras con una calidad poética y literaria por encima de lo habitual en su tiempo, pensaba que se quedaría soltera, no tenía miedo a la muerte más allá de los problemas que podía ocasionar ésta en sus allegados, ni a denunciar hechos que camufló en forma de canciones como la de un millón de muertos (la guerra civil española, aunque la tapó diciendo que hacía alusión a la de los seis días de la que ella misma fue testigo) , al son del clarín (crítica al poder y su superficialidad), “soldadito de plomo” (al ejercito) o lo mal que iba la vida de aquel entonces con “como se puede vivir”, canción que no deja de estar de reciente actualidad, entre desamores varios –vamos, como diría Segundo, una triste-.

Sea como sea, Cecilia o Eva -como queráis llamarla-, fue una grande de su época y un descubrimiento que me hizo conectar con el mundo de la juventud de mis padres, de la España de 1960-70, que ha hecho que pusiera letra a muchas partes de mi vida y que hoy en una fecha tan emblemática –lo siento, no me podía esperar a los 50 años de su muerte- y como ya hice con otro tributo –a Xena, en este blog–  quería dejar constancia de que aunque en la actualidad las canciones son las mismas que en aquella época, con algún arreglillo, alguna frase que dijera la autora dando aún más significancia si cabe a sus letras, para poder seguir viviendo de las rentas que generan la ventas de estos nuevos discos a nostálgicos de aquella época, siguen formando parte de mi día a día y no me canso de escucharlas, porque desde que tú te has ido, desde que te has marchado, vale que mis manos tienen frío por no tener tus manos, pero el “recuerdo”, ese en el que te empeñas no ser, como no eres rastro ni huella para éste y muchos que estoy seguro que leerán esto y se sentirán reflejados, es más “presente”.

¡Hasta siembre Eva!

Anuncios

Comentarios»

1. HécateHecatombe - 7 agosto, 2016

Bonito homenaje 🙂 Como percepción personal, yo creo que Cecilia o Eva, sí tenía miedo a la muerte, siempre me transmitieron esa sensación muchas de sus canciones y por lo que leí en la biografía que le dedicó José Madrid, parece que era cierto. Era una chica única, no cabe duda, con contrastes increíbles como su fuerte caracter y su rotundidad al saberse autora y artista y conocer el valor de su propia obra en contraposición con su aspecto tímido, vulnerable y en ocasiones dulce.

Me alegra mucho que haya más gente joven cada día que la conoce y se anima a sumergirse en sus letras y a fin de cuentas en su persona, porque para mí, pocos artistas dejan ver tan clara y sin distorsión su esencia como ella hizo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: